Como pueden apreciar en la fotografía, la dehesa ya se está recuperando, después de las abundantes lluvias del mes de Diciembre.

Pocas cosas me gustan más que las lumbraradas de primavera, bajo la lluvia, subiendo el humo blanco desde el valle con ese olor dulce del
Mónica Fernández-Aceytuno
Pocas cosas me gustan más que las lumbraradas de primavera, bajo la lluvia, subiendo el humo blanco desde el valle con ese olor dulce del humo de leña al que se va uniendo ese otro olor a las manzanas y a las ciruelas que ya no dará esa rama del frutal que, tras podarse, hoy se quema.
Con el ocaso, las hogueras se van apagando y, entre el aroma dulzón del aire que oscurece, y los rescoldos rojos como manzanas como ciruelas como cerezas en plena noche, se diría que más que ramas, se quemaron promesas de frutos.
Mónica Fernández-Aceytuno
Post anterior: Contemplamos cómo la luz de la tarde entra por el arco de piedra volcánica. Sus matojos de Coral Negro le dan un aspecto, no sé, mágico.
Cristóbal
Cristóbal
Mónica Fernández-Aceytuno